Poder y Desigualdad: Variación y Cambio en la Mesoamérica Prehispánica more

(Gary M. Feinman and Linda M. Nicholas, 2011)

MESOAMERICA Debates y perspective Eduardo Williams, Magdalena Garcia Sanchez, Phil C. Weigand y Manuel Gandara Editores El Colegio de Michoacan 930.172 Mesoamerica: debates y perspectivas / Eduardo Williams... [etal]-- Zamora, Mich.: El Colegio de Michoacan, 2011. MES 395 p.: il.; 28 cm. - (Coleccion Debates) ISBN 978-607-7764-80-9 1. Etnoarqueologi'a 2. Arqueologi'a 3. Mesoamerica - Historia i. Williams Martinez, Eduardo, ed. ii. Garcia Sanchez, Magdalena, ed. iii. Weigand, Phil C, ed. iv. Gandara, Manuel, ed. Imagen de portada: Fragmento de una vasija maya del periodo Clasico (ca. 250-900 d.C.). Fotografia © Justin Kerr. © D. R. El Colegio de Michoacan, A. C., 2011 Centro Publico de Investigacion Conacyt Martinez de Navarrete 505 Las Fuentes 59699 Zamora, Michoacan publica@colmich.edu.mx Impreso y hecho en Mexico Printed and made in Mexico ISBN 978-607-7764-80-9 III. Procesos culturales y complejidad social Poder y desigualdad: variacion y cambio en la Mesoamerica prehispanica Gary M. Feinman y Linda M. Nicholas Viejos problemas y nuevas ideas sobre el urbanismo y la formacion del Estado en la Tula del Postclasico Dan M. Healan De como los reyes olmecas obten fan sus cabezas colosales Richard A. Diehl La primera evidencia de production de azul maya: redescubriendo una tecnologi'a mesoamericana olvidada Dean E. Arnold, Jason R. Branden, Patrick R. Williams, Gary M. Feinman y J. P. Brown IV. Paisaje cultural, territorios y territorialidad El "nicho pastoral" en la Mesoamerica prehispanica: ;como funciono una civilization sin ganado domesticado? Jeffrey R. Parsons El paisaje cultural de la tradition Teuchitlan: consideraciones metodologicas para su evaluacion y caracterizacion Phil C. Weigand Procesos de reorganizacion politica y ceremonial en territorio huichol: el tuki de Xatsitsarie Victor Manuel Tellez Lozano V. Investigaciones sobre fuentes documentales "Hacer munchas hechicenas, haciendo munchos conjuros, invocando al demonio, mostrando un libro..." Rupturas y continuidades culturales en Nueva Espana Jose Miguel Romero de Soils Un cambio de direccion en el estudio de los tarascos: de la arqueologia a las fuentes historicas Claudia Espejel poder y desigualdad VaRIACION y CAiMBIO EN LA MESOAMERICA PREHISPANICA Gary M. Feinman Linda M. Nicholas Museo Field IntroducciOn Hace 75 anos Franz Boas, como presidente de la American Association for the Advancement of Science, hizo un resumen de las finalidades de la investigacion antropologica. En su conferencia, la cual se publico en la revista Science (1932: 606), Boas dijo: "podemos... definir nuestro objetivo de mejor manera como el intento de entender los pasos por los que el hombre ha llegado a ser lo que es biologica, psicologica y culturalmente." En otras palabras, Boas vio a la antropologi'a como una empresa historica en la que las metas principales eran explicar la variacion humana y como esta vino a ser. Nuestro enfoque aqui es en los marcos principales que usamos, como arqueologos, para dar cuenta de o entender la variacion social y cultural. Aunque limitamos el alcance geografico a la Mesoamerica prehispanica, esperamos que los ejemplos mesoamericanos que usamos para ilustrar los argumentos teoricos tengan una utilidad mas amplia para el analisis e interpretacion del cambio y la diversidad social. Hemos organizado esta discusion en cuatro partes. Para empezar, presentamos un resumen del marco conceptual principal que ha guiado a la mayoria de las interpretaciones arqueologicas de la sociedad mesoamericana prehispanica, al menos la gran parte de esas investigaciones que tratan de tener una recuperacion teorica y comparativa mas amplia. Tal metodo de abordar un problema o lo que se puede considerar el arreglo de Marshall Sahlins y Elman Service (i960), es una integra- cion de etapas polftico-economicas con secuencias historicas lineares, y ha dominado nuestro pensa- miento sobre la diversidad social de Mesoamerica (y tambien de otras regiones) por, al menos, 50 anos. Periodo durante el cual, este marco teorico ha sido modificado y enmendado de manera provechosa. Empero, a pesar de su aplicacion amplia, todavia deja cuestiones teoricas importantes sin explicacion o conceptualizacion adecuada. La discusion principal en la segunda seccion ilustra uno de estos huecos interpretativos, que es un aparente enigma teorico, el cual aparece por una comparacion entre la organizacion socio-polftica de Teotihuacan y los mayas del Clasico. En la tercera parte, presentamos una direccion para la expan- sion o la enmienda teorica de este marco conceptual dominante para responder a esta laguna teorica. Sostenemos que el teorizar seria mas fuerte si incorporamos otro eje de comparacion que trate de dar cuenta de la variacion en los acuerdos para compartir el poder, las estrategias de legitimar asociadas, asi como sus bases polftico-economicas. Este eje de comparacion adicional podrfa considerarse como algo que trasciende la variacion ya reconocida en la complejidad politica vertical. Por ultimo, apli- camos este marco teorico a nipliado a una consideracion breve de los cambios oreanizacionalcs que 133 Gary M. Feinman y Linda M. Nicholas ocurrieron entre los periodos Clasico y Postclasico en el Valle de Oaxaca, una transition asociada con el decalmiento de la metropolis de Monte Alban y la reorganization regional que le siguio. Marcos de interpretaciOn Lo que conocemos hoy di'a como la concesion de Sahlins y Service (i960), integro de manera formal los planteamientos neoevolutivos previos de Leslie White (1959) y Julian Steward (1949) -los cuales parecen opuestos- en un marco integro enfocado tanto en la evolution general como en la especffica. Desde el punto de vista de la aplicacion, este planteamiento guio la conceptualization y el entendi- miento de la variation social para enfocarse en dos ejes de interpretation principales. En la aplicacion de este marco, la mayor parte de la variation cultural es explicable como la extension o resultado de tradiciones culturales regionales o historicas especfficas (la evolution especffica) o la consecuencia de un cambio organizacional en la complejidad economica y social (la evolution general) (cuadro l). Por supuesto, los elementos clave de este marco basico ya estaban establecidos antes de la intervention de Sahlins y Service. Por ejemplo, los mismos dos ejes de variation clave daban forma a los trabajos sinteticos precursores de Pedro Armillas (1957) y Eric Wolf (1959: 18-20). Las recopilacio- nes posteriores de Kent Flannery y Joyce Marcus (1983), y de William Sanders y Barbara Price (1968) tambien segufan un rumbo mas o menos semejante; los primeros al emplear los terminos de "evolu- tion general" y "evolution divergente" para construcciones conceptuales semejantes, y los liltimos al preferir la terminologfa de "grado" y "lfnea" (Sanders y Price 1968: 217-218), derivada de Carlton Coon (1962), aunque se da el reconocimiento intelectual tambien a Sahlins y Service (i960). En el espfritu de una revelation total, el autor principal tambien confiesa que su propia sfnte- sis comparativa de tres regiones en el libro Ancient Mesoamerica (Blanton et al. 1993), de igual modo segufa este marco basico en general. Asimismo, la mayorfa de las consideraciones comprehensivas comparativas del mundo mesoamericano prehispanico y su diversidad cultural igualmente emplean este marco (p. ej., Evans 2004; Matos 1994; Olive 1985). No pretendemos disminuir las distinciones importantes que existen entre cada una de estas maneras de abordar un problema, aunque no se puedan delinear de manera adecuada estas diferencias en este contexto (Blanton et al. 1993: 8-27). Al mismo tiempo, es esencial destacar que la mayona de las sinopsis recientes desvinculan explfcita- mente, y con razon, el concepto de la complejidad socio-economica de la idea de progreso o alguna insinuation de que las vidas de la mayona de la poblacion necesariamente mejoraron una vez que las sociedades alcanzaron una mayor escala o mayor organization jerarquica (Evans 2004: 54-55; vease tambien Spencer 1997: 231-236). En otras palabras, en los trabajos mas recientes, se reconoce de modo explicito que en cualquier region especffica, el curso del cambio cultural no sigue una direction pre- destinada ni se mueve necesariamente a lo largo de un camino uniforme. Ciertamente, nuestra cuestion central no es rechazar ni remplazar por completo este marco que considera la variation cultural regional y la complejidad socio-economica como dos factores cen- trales para explicar la diversidad y el cambio social. De hecho, durante 50 anos este marco basico ha demostrado ser litil y tambien resistente. Sin embargo, como hemos propuesto anteriormente (p. ej. Blanton y Feinman 1984), es necesario prestar mas atencion a la escala espacial y menos a las taxonomfas sociales (Feinman y Neitzel 1984). Aquf proponemos una enmienda adicional a este 134 Fig. 1. Regiones culturales de Mesoamerica y lugares mencionados en el texto. marco, basada principalmente en datos empiricos. De manera mas especifica, necesitamos extender este marco para que pueda explicar mejor las diferencias entre los Estados de Teotihuacan y los mayas del Clasico, asi como tambien los sistemas socio-economicos del Clasico y Postclasico en el Valle de Oaxaca (Fig. l). A nuestro parecer, ni las historias o distinciones culturales o etnicas ni los grados amplios de complejidad socio-economica pueden dar cuenta adecuadamente de los ejes de diversidad que vamos a presentar para cada uno de estos casos. Una perspectiva comparativa de Teotihuacan y de los mayas del ClAsico Para evaluar esta perspectiva teorica, podemos comparar la organizacion social y el liderazgo may a con los de Teotihuacan. Este resumen es breve y nos concentramos en ciertos ejes o dimensiones de contraste. Por supuesto, la variacion a lo largo de estos ejes comparativos es continua, aunque se hacen contrastes entre estos dos casos a lo largo de cada dimension. Para aplicar este estudio comparativo, nos basamos en resiimenes publicados y en si'ntesis ampliamente reconocidas por los especialistas que han dirigido investigaciones en cada region. Por mas de cuatro decadas, los arqueologos han estado perplejos sobre las causas de las dife- rencias entre los Estados parcialmente contemporaneos en estas dos regiones mesoamericanas (cuadro 2) (p. ej., Willey 1962). En su libro de 1968, Sanders y Price (1968: 139-145) interpretaron la variacion entre los mayas y Teotihuacan como algo que reflejaba de modo principal el tamano relativamente mas pequeno y la organizacion menos jerarquica de los Estados mayas. De hecho, la mayoria de los 135 Gary M. Ff.inman y Linda M. Nicholas niesoaniencanistas estanan de acucrdo en que Teotihuacan entre los siglos IV y VII tuvo arquitectura mas monumental y poblackSn mas grande, estuvo habitado mas densamente, y tal vez tuvo dominio sobre un area y una poblacion macrorregional mayor durante mas tiempo que la mayoria de (si no es que todos) los principales centros mayas. Sin embargo, en trabajos recientes Sanders (l98l) y otros (p. ej., Freidel 1981; Marcus 1983a) ban afgiiido que las diferencias entre los mayas y Teotihuacan refleja- ban mas factores que simplemente la variation en la complejidad organizacional. Regresaremos a esta cuestion interpretativa mas adelante en esta section. Tambien reconocemos que no es facil caracterizar la organization de los Estados y la autoridad y poder. de los mayas del Clasico, ya que hubo muchos Estados mayas en este periodo y sus tamanos e influcncia politica variaron a traves del espacio y del tiempo (p. ej., Marcus 1993; Martin y Grube 2000). No obstante, los puntos de contraste entre los mayas y Teotihuacan que subrayamos son, en gran parte, reconocidos ampliamente y lo bastante generales como para pensar que se aplicarian a la mayoria de los Estados mayas. Para tener claridad en la presentation, al comparar y contrastar el gobierno, las estrategias de legitimation y la economia politica de Teotihuacan (ca. 300-650 d.C.) con los centros o Estados mayas del Clasico tardio, destacamos cuatro ejes de variabilidad clave: la concentration de poder, las bases de legitimidad politica, el caracter de la estratificacion economica, asi como las bases economicas fundamentales de poder y de sociedad (vease Feinman 2001 para una discusion previa). El poder. Personajes especificos contra procesiones de individuos enmascarados Tal vez el contraste mas ilustrativo entre estos dos Estados mesoamericanos prehispanicos es la impor- tancia dada a personas nombradas entre los mayas del Clasico (p. ej. Mathews 1991) en comparacion con las procesiones de figuras sin nombre enmascaradas, las cuales son comunes en los murales teoti- huacanos. En varios sitios mayas los arqueologos y epigrafistas han podido reconstruir una secuencia de lideres, con la interpretation de que el poder fue centrado en estos individuos y que se transfirio de un h'der nombrado a su sucesor. La representacion del poder y probablemente la manera en que fue detentado estuvieron en las manos de pocos individuos. En contraste, las personas especificas no fueron centrales en la representacion de poder en Teotihuacan. A diferencia de los mayas, se mostraron generalmente personajes prominentes sin rasgos individualistas y mtichas veces en procesiones. Si hubo individuos con poder, su identidad se oculto con mascaras (Sanders y Evans 2006: 266) y el poder no estuvo vinculado a sus identidades especifi- cas. Lo mas probable es que este fue compartido o de alguna manera disperso (Manzanilla 1999: 111; Mil Ion 1992: 340); lo manejaron colectivamente, es posible que representantes de segmentos sociales diferentes. Como George Cowgill (1997: 152) ha supuesto, "la autoridad politica suprema pudo no... haber estado fuertemente centrada en una sola persona o linaje " Legitimidad. Lazos genealogicos contra coda corporativa Los mayas del Clasico son bien conocidos por sus largos textos escritos, que muchas veces cuentan historias de vida y hazanas de lideres especificos (Culbert 1991; Scheie y Miller 1986). Muchos de estos textos se encontraron en grandes estelas esculpidas que tambien mostraban a los gobernantes en trajes 136 PODER y dils1gualpad muy adornados, a veces con coronas o tocados distintivos que senalan a la persona como el lider (Scheie y Miller 1986: 113-114). La sucesion a veces era representada por el traspaso de este atuendo simbolico del lider al sucesor. Claramente, el pasaje linear de poder a parientes verdaderos o ficticios fue una justificacion clave de la posicion del lider. Aunque los gobernantes mayas fueron legitimados por la retorica de ascendencia real, tambien sirvieron como mediadores dinamicos de sus antepasados. La gente mesoamericana concebia a los grandes arboles tropicales como el eje del mundo que mantenia el orden cosmico mediante la separa- cion de la Tierra, el cielo y el inframundo (Kolata 1984). El arbol del mundo, como el nexo entre estos niveles verticales que mantenian el orden del cosmos, fue apropiado de maneras diferentes por los varios Estados mesoamericanos (Gillespie 1993). Pero fueron los lideres mayas del Clasico, en contraste con muchos otros grupos mesoamericanos, quienes se hicieron representar y referenciar en textos como grandes arboles (Freidel y Scheie 1988). Los gobernantes mayas del Clasico se percibieron como conductos de las fuerzas sobrenaturales (Gillespie 1993; Scheie y Miller 1986). Este control excluyente de las fuerzas sobrenaturales que mantenian la alineacion de los cosmos fue un elemento clave en la legitimacion de poder. Como Cowgill (1992: 207-208) ha escrito, "el cargo de gobernante mismo, o de jefe de Estado, ha resultado ser algo curiosamente elusivo en Teotihuacan, en contraste con su alta visibilidad en las inscripciones y monumemos mayas del periodo Clasico." No solo carecemos de los gobernantes nombrados (Cowgill 1997; Hassig 1992: 198), sino tambien de textos que registren la ascendencia y las relaciones matrimoniales, las hazanas militares o los eventos de ascenso al poder como tenemos para los mayas. Pero en vista de sus vinculos con estos ultimos y con Oaxaca, los teotihuacanos claramente estuvieron familiarizados con la escritura. Los varios medios que se usaron para escribir (piedra, cera- mica, huesos grabados y murales pintados) estuvieron disponibles y fueron usados por los habitantes de Teotihuacan, al igual que en otras partes de Mesoamerica. Es por esto que la ausencia de largos textos escritos pareciera ser mas una decision o practica cultural que una circunstancia de preservacion o de falta de innovacion. En Teotihuacan cuando se representan personajes no parecen caracterizar a individuos espe- ci'ficos, sino a personas en ciertas funciones o papeles (Cowgill 1997: 136; Pasztory 1992: 292). Los si'mbolos de autoridad, tal como los tocados con borlas o las antorchas encendidas, estan presentes pero no son sostenidos por personajes nombrados. Sin embargo, se piensa que las personas que portan tocados tuvieron ciertos cargos o fueron miembros de alguna organizacion (Millon 1973). A veces los individuos bien vestidos o asociados con simbolos poderosos aparecen en grupos, sin sus identidades personales, por lo que la individualidad no fue esencial y a veces fue velada. Se destacaron mas los actos que los actores (Cowgill 1997: 137). Quedan muchas preguntas por resolver sobre la organizacion politica de Teotihuacan, aunque tanto los ritos como la division en modulos parecen ser elementos importantes. Los ritos de redistri- bucion y fertilidad presididos por sacerdotes son un tern a comun en el arte mural de Teotihuacan (Pasztory 1992, 1997). Los templos y los lugares rituales eran numerosos. Al mismo tiempo, el caracter modular de la arquitectum y el piano de la ciudad parecen'an proporcionar indicios en cuanto a su integracion. Fue una ciudad dividida en cuadrantes por las calles principales, en la que una gran parte de la poblacion habitaba en con juntos de muchos cuartos y varias familias. Todos estos conjuntos fueron consrruidos mas o menos en con for mac ion con la'orientacion canon ica de Teotihuacan de 137 Gary M. Fkinman y Linda M. Nicholas 15.5 grades ai este del none geografico. Estos conjuntos eran variables internamente y se diferencia- ban uno de otro por su tamano y elaboracion arquitectonica. No obstante, todos compartian una configuracion semejante y tuvieron su propio espacio ritual. El arte de Teotihuacan tambien muchas veces representaba los cuatro cuadrantes mundiales, constituyendo el mundo completo. En vez de una integracion mediante un personaje especifico, parece que en la organization de Teotihuacan los segmentos sociales fueron integrados mediante ritos, de simbolos iconicos, de creencias compartidas y de un modo de gobierno mas colectivo en el cual el poder no fue conferido completamente a un solo individuo. La production adyacente a la Piramide de la Luna de objetos de obsidiana asociados con la guerra, el sacrificio y liquidos (sangre o agua) demuestra el uso de simbolos empleados de manera amplia para expresar el poder (Carballo 2007). Vale la pena mencionar que es mas facil definir consen- sual mente las tumbas y los palacios reales en los centros de los mayas del Clasico que en Teotihuacan (vease Feinman 2001: 163-166). Designaldad. Presentation ostentosa contra niveles de acceso Los gobernantes y la elite de los mayas muchas veces fueron conmemorados profusamente tras su muerte y enterrados en tumbas elaboradas (Jones 1991; Ruz Lhuiller 1973) con bienes exoticos, raros y muy bien hechos (p. ej., Sharer 1994: 163-164). Muchos de estos objetos estaban asociados con el adorno personal que corresponde a la ostentation de los gobernantes representados en el arte de los mayas del Clasico. Asimismo, en la mayoria de los centros de los mayas del Clasico, los arqueologos han identificado palacios y conjuntos de la elite (p. ej., Christie 2003; Harrison y Andrews 2004; Inomata y Houston 2001), los cuales eran mas elaborados y distintos en su trazo que los conjuntos de patio donde residia la mayoria de la poblacion, que eran mas pequenos y mucho mas sencillos. En cambio, en Teotihuacan no se han encontrado entierros reales evidentes. A pesar de la construction arquitectonica no residencial en una escala monumental que era inexistente en los cen- tros de los mayas del Clasico, los arqueologos todavia no estan de acuerdo si hubo un palacio de un gobernante dinastico en Teotihuacan (vease Cowgill 1983; Flannery 1998; Sanders y Evans 2006). El analisis comparativo de contextos mortuorios de los conjuntos residenciales en Teotihuacan ha ilustrado que las diferencias en objetos entre los entierros dentro del mismo conjunto fueron mayores que entre los entierros de conjuntos diferentes (Manzanilla 1997a; Sempowski 1987; Sempowski y Spence 1994). Cada conjunto incluia enterramientos tanto con riqueza como con escasez de bienes. Al mismo tiempo, los estudios de la distribution de la riqueza y de objetos de estatus en Teotihuacan han mostrado que los bienes exoticos y muy bien hechos no estuvieron restringidos a la parte central de la ciudad ni a algiin sector especifico (Cowgill 1992). Por eso, si bien habia desigualdades entre los mayas del Clasico al igual que en Teotihuacan, las representaciones ostentosas en la vida y la muerte y las distinciones muy marcadas en el acceso a objetos portatiles de riqueza y valor parecen ser mas caracteristicas de los mayas. Bases economicas. Redes de riqueza contra economia de bienes bdsicos Un aspecto clave de la dinamica poh'tica de los mayas del Clasico fue formado por las interrelaciones * entre las familias gobernantes en los centros principales. Segiin las interpretaciones textuales que 138 poder y desigualdad presentan aspectos detallados de las relaciones entre gobernantes especfficos, estas redes de conexio- nes fueron las bases del matrimonio entre la elite y sus alianzas polfticas (p. ej., Marcus 1993; Martin y Grube 2000; Sabloff 1986). Muchos sitios estaban situados estrategicamente a lo largo de rfos y rutas de intercambio naturales. El intercambio de productos valiosos, incluyendo sal, cacao, concha, jade, ceramica policromada y textiles a traves de la region maya quiza se realizo por estas redes de conexiones entre sitios. Tricia McAnany (1993: 74) ha argiiido que la transferencia de estos productos, principalmente objetos acabados, muchas veces sirvio para simbolizar y mostrar el poder social. Estos intercambios tambien habrfan solidificado los vinculos entre los lfderes contemporaneos y los centros que rigieron (Graham 2002: 402). En el mundo de los mayas del Clasico, la produccion elitista de bienes suntuarios estaba ligada a las casas reales (Millar 1993) y hasta los elaboraban los propios miembros de la familia (Emery y Aoyama 2007). La produccion, el intercambio y la posesion de tales objetos valiosos por individuos de alto estatus no fue la unica caracterfstica de la economfa de los mayas del Clasico. Sin embargo, fue un rasgo importante que caracterizaba la conectividad entre Estados de ese mundo. En contraste, la economfa politica de Teotihuacan parece haber estado mas concentrada en la produccion agraria, la explotacion de obsidiana (una materia prima que se encuentra relativamente cerca), y el trabajo invertido en la infraestructura (edificios monumentales, la planificacion urbana, y el manejo de agua) (Manzanilla 1997b; Sanders y Santley 1983). El tamano y la densidad de la pobla- cion de Teotihuacan, asf como el gran hincapie en los ritos de fertilidad, senalan que la produccion de los bienes basicos debio haber sido el enfoque clave de esta economfa. Se reconoce que es dificil determinar el alcance de las diferencias entre estas dos economfas prehispanicas, pero pensando en los terminos de Terence DAltroy y Timothy Earle (1985), la de Teotihuacan parece mas semejante a su idea de una economfa de bienes basicos, mientras que la de los mayas del Clasico se parece mas a la economfa de bienes de prestigio o riqueza. Es importante senalar que las diferencias mencionadas en la manera de compartir, legitimar y de representar el poder, asf como los modos de desigualdad y las bases economicas, no son con- secuencia simplemente de la complejidad polftica. Teotihuacan era mas grande y monumental que cualquier centro de los mayas, pero el poder no fue concentrado en un solo lfder, la escritura no estaba tan desarrollada, y la distribution y presentation de riqueza parece haber sido mas uniforme que entre los mayas. Asimismo, ni la afiliacion cultural ni la etnicidad parecerfan ser explicaciones completa- mente adecuadas para estas diferencias, ya que la organizacion de los mayas del periodo Postclasico carecfa de monumentos individualizados y dinasticos tan caracterfsticos del periodo Clasico anterior (p. ej., Cobos 2007; Grube 1994). El contenido de los textos de los mayas del Postclasico diferfa de los del Clasico. Aun la arquitectura monumental del Postclasico es indicativa de cambios significativos en la organizacion social. Es dificil concluir que los pat rones descritos para los mayas del Clasico son una manifestacion directa de su ser maya, ya que la organizacion de los mayas del Postclasico no se conformaba con estos patrones. En otras palabras, ninguna dimension interpretativa del marco expli- cativo de Sahlins y Service parece poder dar cuenta de las diferencias entre Teotihuacan y los mayas del Clasico. Asf pues, ^existirfan otras perspectivas complementarias para ayudarnos a explicar estas diferencias? 139 Gary M. Ff.inman y Linda M Nicholas estrategias de l1derazgo de tipo corporativo o excluyente. Una perspectiva para entender la variaciOn y el cambio social Es interesante que, aunque las premisas basicas de la reconciliacion de Sahlins y Service han guiado las investigaciones arqueologicas por decadas, esta perspectiva ha tenido mucho menos repercusion en otras disciplinas que estudian sociedades complejas. Por eso, vale la pena extender nuestros hori- zontes teoricos para ver si hay patrones transculturales en la organizacion de Estados que podrian ser utiles para entender la variacion ya mencionada entre Teotihuacan y los mayas del Clasico. Para este objetivo, nuestros colegas y el autor principal (Blanton etal. 1996) previamente han definido un conti- nuo entre dos modos practicos de organizacion politico-ecoiiomica, o estrategias de liderazgo: el tipo "corporativo" y el tipo "red" o "excluyente" {corporate y network o exclusionary) (Fig. 2). Al contrastar estos patrones o estrategias, fuimos influenciados no solamente por los anteriores analisis sinteticos, como los de Colin Renfrew (1974), quien comparo los cacicazgos orientados al grupo y los enfocados en individuos, sino tambien por diferencias empiricas, como las ya discutidas. La idea clave de la discusion aqui esta menos enfocada en la lista de caractensticas que fueron delineadas en nuestro articulo original en Current Anthropology (Blanton et al. 1996) y hace mayor hincapie en la concentracion relativa de poder gobernante, su legitimacion y las bases economicas (cuadro 3). Lo que nos interesa es que en otros analisis comparativos de sociedades complejas, los eruditos estan encontrando patrones semejantes al contraste que definimos entre Teotihuacan y los mayas del Clasico. Por ejemplo, Leonid Grinin (2003, 2004), investigador ruso que estudia el mundo clasico del Mediterraneo, ha notado independientemente que las democracias tempranas fueron caracterizadas por una participacion politica mas amplia, grados de estratificacion socio-economica menos marcados y un enfoque menos fuerte en un solo lider. estados jerarquicos estrategia tipo excluyente estrategia tipo corporativo grupos igualitarios Fig. 2. El continue entre dos modos practicos de organizacion poh'tico-economica -la estrategia tipo excluyente y la estrategia tipo corporativo- trasciende la variacion ya reconocida en la complejidad politica vertical. 140 poder y desigualdad Asimismo, la asociacion positiva entre la participation poh'tica alta y la igualdad economica relativa tambien ha sido notada en un estudio rransnacional amplio (Russett 1964) y en una muestra etnografica transcultural grande (Ember etal. 1997). Es significativo que estos patrones^son visibles en muestras sincronicas de tiempos mas recientes, ya que los factores como desigualdad relativa en ingre- sos reflejan historias intergeneracionales largas en la creation y la rransferencia de riqueza en contextos historicos espetificos. Igualmente, modelos matematicos dirigidos de manera principal a sociedades contemporaneas por el economista Daron Acemoglu (2005; Acemoglu y Robinson 2006; Acemoglu et al. 2004) ilustran que los ejecutivos poderosos que confTan en conexiones personales para intensifi- car su propio poder, tienen ventajas en los contextos ya caracterizados por desigualdades de ingresos marcados. En otras palabras, por medio de las ciencias historicas y sociales (vease tambien Blanton y Fargher 2008; Levi 1988), los investigadores han reconocido que el poder excluyente enfocado en un solo ejecutivo fuerte tiende a estar asociado con disparidades en la riqueza y los patrones de legitima- tion que hacen hincapie en el individuo y en sus redes de conexiones personales. Estas perspectivas de estudios de diferentes sociedades complejas son provocativas, ya que ilustran que la variacion entre Estados puede tener ciertas caracteristicas estructurales (o patrones en la variacion) que tienen aplicabilidad amplia en espacio y tiempo. Por supuesto, tales patrones se mani- festarian de maneras distintas, como pasa en sociedades complejas con niveles de complejidad jerar- quica semejantes. No obstante, la co-ocurrencia de poder politico concentrado (y el comportamiento asociado de destacar al individuo), la estratificacion socio-economica marcada, y el hincapie en activi- dades economicas basadas en el intercambio (el flujo de bienes) en vez de la produccion basica, pueden tener una importancia mas amplia. Si estos estudios en conjunto sirven para demostrar patrones de variacion repetidos en Estados que no corresponden explfcitamente a grados amplios de complejidad organizativa, entonces puede ser litil tener un nuevo marco comprehensivo para analizar y explicar la variabilidad en los Estados. Tal vez valga la pena considerar que la variacion entre Estados diferentes no se debe completamente ni a trayectorias historicas linicas ni a factores idiosincrasicos propios de cada cultura. De modo especifico, proponemos que hay una relation transcultural mas amplia entre compartir el poder, los modos de liderazgo y legitimacion menos personalizados, las distribuciones y presentaciones de riqueza menos ostentosas y la importancia mas fuerte dada a la infraestructura y la produccion basica. Alternativamente, el poder mas excluyente tiende a ocurrir de manera conjunta con la riqueza mas concentrada, la dependencia en redes o conexiones personales (muchas veces extra- regionales) y las presentaciones que subrayan al individuo. Reconsiderando la transiciOn Clasico-PostclAsico en el Valle de Oaxaca Los cambios que ocurrieron durante la ultima mi tad del primer milenio de nuestra era en el Valle de Oaxaca ofrecen la oportunidad de considerar la utilidad interpretativa de los patrones de variacion en organizacion social ya mencionados en comparacion a otras perspectivas interpretativas existentes. Mas importante, nos dan la oportunidad de evaluar algunos de los otros factores detras de la tran- sicion de una economia politica mas corporativa dominada por Monte Alban hacia la organizacion > diferente que caracterizo el periodo Postclasico en esta region y sus alrededores. De alguna manera, los cambios en organizacion entre el Clasico medio y el Postclasico tard 10 fueron grandes, tan evidentes 141 Gary M. Fkinman y Linda M. Nicholas arqueologicamente que los importances estudiosos (Alfonso Caso, Ignacio Bernal, John Paddock) que trabajaron en esta region a mediados del siglo xx, hablaron de un rernplazo de poblacion o cultura, tambien conocido como la "invasion mixteca" (Bernal 1965a; Caso y Bernal 1965; Caso et al. 1967; Paddock 1966). Gracias al esfuerzo de estos investigadores de mediados de siglo, se documentaron muchos de los cambios claves del Clasico al Postclasico en Oaxaca. Ellos tambien notaron influencias claras del estilo mixteco en el valle durante el periodo Postclasico, lo cual es mas visible en la decoracion de vasijas de ceramica especificas y en el estilo de los codices y murales arquitectonicos, tal como en Mitla (Bernal 1965b). Sin embargo, decadas de investigacion han planteado preguntas importantes tocantes a algiin tipo de rernplazo de la poblacion de escala grande. En la region mixteca, estudios recientes evidencian que tambien hubo cambios importantes en la organizacion y en los patrones de asentamiento entre el Clasico y el Postclasico (Balkansky et al. 2000), por lo que la epoca Postclasica en el Valle de Oaxaca no fue solo el resultado de la imposicion en el valle del patron mixteco que ya existia en el periodo Clasico. Tambien, la ceramica postclasica en el valle siguio siendo principalmente de pasta gris, continuando la tradicion alfarera que habia estado presente en el valle por mas de un milenio (Feinman et al. 1989). Si acaso hubo un rernplazo demografico durante el Postclasico, enton- ces -ipor que mas de 95% de los hablantes indigenas en el valle hoy dia hablan zapoteco? Si dejamos a un lado la etnicidad por un momento, los cambios en el valle entre el Clasico medio y el Postclasico tuvieron las caracteristicas del cambio desde una organizacion mas corporativa hacia una mas de tipo excluyente. El Valle de Oaxaca fue dominado por Monte Alban durante el Clasico medio, donde habia un esfuerzo mayor en construcciones monumentales, incluyendo una plaza central muy grande. Monte Alban fue el centro mas grande y monumental que cualquier otro sitio en la region hasta mediados del periodo Clasico. Es importante senalar que antes de finalizar el periodo Clasico (la fase Monte Alban III B/ IV tardia), hubo pocas representaciones de lideres en el Valle de Oaxaca y las manifestaciones materiales de poder y posicion eran mucho menos elaboradas de lo que llegaron a ser durante el Postclasico tardio. Las urnas funerarias que son tan representativas de los zapotecos del periodo Clasico muchas veces ilustran personas llevando la mascara y el traje del ser sobrenatural Cocijo (Fig. 3) (Marcus 1983b). Hoy dia parece que para el Clasico tardio empezaron a ocurrir cambios importantes. Las piedras labradas comenzaron a representar a parejas reales, mientras que antes se enfocaron en temas militares y fueron erigidas en contextos piiblicos (Fig. 4). Estas piedras mas pequenas o representacio- nes parecidas en estuco (como en Lambityeco [Lind 2003]) y las fachadas de tumbas pintadas (como en Suchilquitongo) fueron instaladas en por lo menos ocho o diez asentamientos a traves de la region (incluyendo Monte Alban) (Urcid 2003; Urcid et al. 1994). Estas piedras, que a veces se conocen como registros genealogicos (Marcus 1992), generalmente fueron ubicadas en asociacion con tumbas en palacios donde solo un segmento muy pequeno de la poblacion pudo verlas. La ereccion de piedras que glorifican a grupos diferentes de antepasados reales nombrados, en un numero significativo de asentamientos en todos los brazos del Valle de Oaxaca, quiza representa un paso clave en la hegemo- nia menguante de Monte Alban. Es importante notar que estas piedras no solamente nos dicen que los diferentes asentamientos en el valle reclamaban a sus propios antepasados fundadores, sino que la documentacion de estas lineas de origen fue un elemento importante de la legitimacion. Tambien 142 3 cm Fig. 3. Urna funeraria con mascara de Cocijo, encontrada durante excavaciones en Ejutla de Crespo, en el brazo sur del Valle de Oaxaca (fotografia por Linda Nicholas). evidencian que las conexiones personales o de parientes y los matrimonios de estos lideres se habian convertido en la base del poder (Urcid et al. 1994). Aunque las piedras genealogicas del periodo Clasico tardio dejaron de ser erigidas, el lide- razgo del Postclasico en Oaxaca tambien dependio de lirteas de origen y relaciones matrimoniales (p. ej„ Marcus 1992: 286-288), que estan documentadas en arte del estilo codice. La region fue dlvidida en Estados mas chicos, mas o menos equivalentes, cuyo poder e influencia al parecer cambio a traves del tiempo (Kowalewski et aL 1989). Las redes de conexiones economicas y poh'ticas se extendieron mucho mas alia del Valle de Oaxaca propiamente (Kowalewski et al. 1983), dando cuenta de la fuerte presencia de estilos mixtecos y hasta de gobernantes mixtecos en la region. En la vida y la muerte (p. ej., la tumba 7 de Zaachila), los complejos de riqueza y los adornos elaborados asociados con los lideres del periodo Postclasico sobrepasaban cualquier complejo conocido del Clasico (p. ej., Caso 1969; Gallegos 1978). Los Estados en el Valle de Oaxaca del periodo Postclasico parecen haber sido mas peque- nos y menos monumentales que Monte Alban, el centro anterior. Sin embargo, en publicaciones previas basadas principal men te en los hallazgos de los recorridos regionales de los patrones de asen- tamiento, Stephen Kowalewski y Laura Finsten (1983) sugirieron que las disparidades en riqueza es probable fueran mas grandes. Es indudable que las redes de informacion y de intercambio regional y extra-regional se incrementaron en importancia durante el periodo Postclasico (Feinman 1997: 36-37; Kowalewski et al. 1989; Pohl 2003). 143 Fig. 4. Rcgistro genealogico, Santiago Matatlan, Oaxaca (dibujo por Jill Seagard). CONSIDERACIONES finales Aunque este resumen es breve y preliminar, ilustra que los cambios que ocurrierori entre el Clasico y el Postclasico en el Valle de Oaxaca obedecen a las transformaciones de una organizacion corpora- tiva hacia otra de tipo mas excluyente a lo largo de los ejes que hemos presentado. Por supuesto, este reconocimiento por si solo no explica esta transicion ni nos dice cual fue la causa de este cambio. Entonces, ^que hemos aprendido? Si bien el catalizador inicial para la transicion Clasico-Postclasico en el Valle de Oaxaca puede estar en la disminucion y el colapso final de la hegemoma de Monte Alban sobre la region, que empezo en la parte tardi'a del periodo Clasico, este analisis puede ayudarnos a entender por que los varios cambios que caracterizan esta transicion en el valle ocurrieron en la manera y las direcciones en que sucedieron. En otras palabras, los patrones de variacion que hemos notado entre el poder excluyente, las redes de conexiones personales, la legitimacion basada en lineas de parentesco, los crecimientos marcados en desigualdad, y las economias basadas en riqueza (al igual que sus alternativas) propor- cionan una nueva perspectiva sobre los probables vmculos causales entre distintos ejes o dimensiones de cambio social. Empezando con la debilitacion de Monte Alban y la importancia creciente de los Estados mas pequenos basados en areas del valle mas restringidas, hubo una transicion hacia modos de organizacion en los que la autoridad llego a estar mas enfocada en individuos poderosos que legiti- maron su posicion por lineas de parentesco y redes de conexiones personales. Estos cambios surgieron a finales del Clasico, un tiempo cuando no hay indicios del estilo ni presencia de los mixtecos en el valle. Estas transformaciones ocurrieron en sitios que fueron ocupados por mucho tiempo, al menos 144 poder y desigualdad desde el principio del Clasico, o anres, en la sombra de un Monte Alban que se debilitaba, y en un tiempo cuando el material cultural de la region indisputablemente pertenecia a la tradicion zapoteca. El uso e importancia simbolica de las urnas zapotecas siguieron, aunque su produccion ceso pronto. En resumen, y regresando a los tern as mas generales, los antropologos por mucho tiempo han tratado de responder al llamado de Boas y entender la diversidad y cambio social por medio de la biisqueda y examen de variacion en patrones. Ha sido nuestra practica general interpretar estos patrones por medio de dos ejes o marcos mayores: las afiliaciones etnicas o culturales y los amplios patrones o estadios (por ejemplo banda, tribu, cacicazgo y Estado) asociados con los grados o niveles de complejidad jerarquica vertical. La utilidad de estas perspectivas sobre la variacion en patrones ha sido documentada, especialmente cuando no son aplicadas de modo demasiado rigido ni en una manera tipologica estricta. Pero estas dos perspectivas interpretativas juntas han sido insuficientes para explicar aspectos importantes de cambio y diversidad social. Aqui hemos propuesto una tercera perspectiva o dimension sobre la variacion en patrones sociales, que se enfoca en los diferentes medios horizontales o de integracion mediante los cuales las sociedades son gobernadas politicamente o estan vinculadas de manera economica. Desde nuestro punto de vista, la consideracion de esta tercera perspectiva interpretativa sobre la variacion social aumenta nuestro entendimiento de la variacion y cambio, asi como tambien proporciona vinculos teoricos mas fuertes a los investigadores que estudian sociedades complejas y sus variaciones en distintos continentes y epocas. Cuadro 1. Periodificaciones tradicionales para Mesoamerica Steward (1948) Willey y Phillips (1955) Armillas (1957) Matos (1982) Service (1962) Imperio y conquista Floreciente regional Postclasico Clasico Civilizaciones mesoamericanas y andinas Sociedades agricolas militaristas estatales Estado Evolutivo regional Evolutivo basico Formativo Preformativo Protoagncola Sociedades agricolas igualitarias cacicazgo Principios de agricultura basica Arcaico tribu Preagricola Litico antiguo Preagricola Sociedades de cazadores-recolectores banda 145 Cuadro 2. Ejes de variation entre ios mayas y Teotihuacan Poder Legitimidad Desigualdad Bases economicas Los mayas del Cldsico Personajes espedficos Lazos genealogicos Presentation ostentosa Redes de riqueza Teotihuacan Procesiones de individuos enmascarados Coda corporativa Grados de acceso moderados Produccion de bienes basicos Cuadro 3. Tendencias basicas de las estrategias de tipo excluyente y tipo corporativo (lista original en Blanton etal. 1996) Excluyente Riqueza concentrada Poder individual Consumo ostentoso Objetos de prestigio Relaciones de patrones y clientes Especializacion ligada a casas reales x Redes de riqueza Entierros reales ostentosos Sistemas de parentesco lineales Poder heredado por glorification personal Adorno de la elite ostentoso Glorificacion del individuo Corporativo Distribuciones de riqueza mas uniformes Arrcglos de poder compartidos Grados de acceso moderados Control de conocimiento, coda cognitiva Sistemas de labor corporativos Enfasis en la produccion de alimentos Economia de bienes basicos Espacios rituales monumentales Organization segmentaria Poder basado en afiliacion con el grupo Simbolos del cargo Preocupacion amplia por fertilidad y lluvia REFERENCIAS CITADAS Acemoglu, Daron 2005 "Constitutions, Politics, and Economics: A Review Essay on Persson and Tabellini's The Economic Effects of Constitutions", Journal of Economic Literature 18, pp. 1025-1048. 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