Poder y Desigualdad: Variación y Cambio en la Mesoamérica Prehispánica more(Gary M. Feinman and Linda M. Nicholas, 2011) |
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Political Anthropology, Archaeology, Development Of Complex Societies (Prehistoric Archaeology), Mesoamerican Archaeology, and Arqueología
MESOAMERICA
Debates y perspective
Eduardo Williams,
Magdalena Garcia Sanchez,
Phil C. Weigand
y Manuel Gandara
Editores
El Colegio de Michoacan
930.172 Mesoamerica: debates y perspectivas / Eduardo Williams... [etal]-- Zamora, Mich.: El Colegio de Michoacan, 2011.
MES 395 p.: il.; 28 cm. - (Coleccion Debates)
ISBN 978-607-7764-80-9
1. Etnoarqueologi'a
2. Arqueologi'a
3. Mesoamerica - Historia
i. Williams Martinez, Eduardo, ed.
ii. Garcia Sanchez, Magdalena, ed.
iii. Weigand, Phil C, ed.
iv. Gandara, Manuel, ed.
Imagen de portada: Fragmento de una vasija maya del periodo Clasico (ca. 250-900 d.C.). Fotografia © Justin Kerr.
© D. R. El Colegio de Michoacan, A. C., 2011
Centro Publico de Investigacion
Conacyt
Martinez de Navarrete 505
Las Fuentes
59699 Zamora, Michoacan
publica@colmich.edu.mx
Impreso y hecho en Mexico
Printed and made in Mexico
ISBN 978-607-7764-80-9
III. Procesos culturales y complejidad social
Poder y desigualdad: variacion y cambio en la Mesoamerica prehispanica
Gary M. Feinman y Linda M. Nicholas
Viejos problemas y nuevas ideas sobre el urbanismo y la formacion
del Estado en la Tula del Postclasico
Dan M. Healan
De como los reyes olmecas obten fan sus cabezas colosales
Richard A. Diehl
La primera evidencia de production de azul maya: redescubriendo una tecnologi'a
mesoamericana olvidada
Dean E. Arnold, Jason R. Branden, Patrick R. Williams,
Gary M. Feinman y J. P. Brown
IV. Paisaje cultural, territorios y territorialidad
El "nicho pastoral" en la Mesoamerica prehispanica: ;como funciono una civilization
sin ganado domesticado?
Jeffrey R. Parsons
El paisaje cultural de la tradition Teuchitlan: consideraciones metodologicas
para su evaluacion y caracterizacion
Phil C. Weigand
Procesos de reorganizacion politica y ceremonial en territorio huichol: el tuki de Xatsitsarie
Victor Manuel Tellez Lozano
V. Investigaciones sobre fuentes documentales
"Hacer munchas hechicenas, haciendo munchos conjuros, invocando al demonio,
mostrando un libro..." Rupturas y continuidades culturales
en Nueva Espana
Jose Miguel Romero de Soils
Un cambio de direccion en el estudio de los tarascos: de la arqueologia a las fuentes historicas
Claudia Espejel
poder y desigualdad
VaRIACION y CAiMBIO EN LA MESOAMERICA PREHISPANICA
Gary M. Feinman
Linda M. Nicholas
Museo Field
IntroducciOn
Hace 75 anos Franz Boas, como presidente de la American Association for the Advancement of Science,
hizo un resumen de las finalidades de la investigacion antropologica. En su conferencia, la cual se
publico en la revista Science (1932: 606), Boas dijo: "podemos... definir nuestro objetivo de mejor
manera como el intento de entender los pasos por los que el hombre ha llegado a ser lo que es biologica,
psicologica y culturalmente." En otras palabras, Boas vio a la antropologi'a como una empresa historica
en la que las metas principales eran explicar la variacion humana y como esta vino a ser.
Nuestro enfoque aqui es en los marcos principales que usamos, como arqueologos, para
dar cuenta de o entender la variacion social y cultural. Aunque limitamos el alcance geografico a la
Mesoamerica prehispanica, esperamos que los ejemplos mesoamericanos que usamos para ilustrar los
argumentos teoricos tengan una utilidad mas amplia para el analisis e interpretacion del cambio y la
diversidad social.
Hemos organizado esta discusion en cuatro partes. Para empezar, presentamos un resumen
del marco conceptual principal que ha guiado a la mayoria de las interpretaciones arqueologicas de
la sociedad mesoamericana prehispanica, al menos la gran parte de esas investigaciones que tratan
de tener una recuperacion teorica y comparativa mas amplia. Tal metodo de abordar un problema
o lo que se puede considerar el arreglo de Marshall Sahlins y Elman Service (i960), es una integra-
cion de etapas polftico-economicas con secuencias historicas lineares, y ha dominado nuestro pensa-
miento sobre la diversidad social de Mesoamerica (y tambien de otras regiones) por, al menos, 50 anos.
Periodo durante el cual, este marco teorico ha sido modificado y enmendado de manera provechosa.
Empero, a pesar de su aplicacion amplia, todavia deja cuestiones teoricas importantes sin explicacion
o conceptualizacion adecuada.
La discusion principal en la segunda seccion ilustra uno de estos huecos interpretativos, que es
un aparente enigma teorico, el cual aparece por una comparacion entre la organizacion socio-polftica
de Teotihuacan y los mayas del Clasico. En la tercera parte, presentamos una direccion para la expan-
sion o la enmienda teorica de este marco conceptual dominante para responder a esta laguna teorica.
Sostenemos que el teorizar seria mas fuerte si incorporamos otro eje de comparacion que trate de dar
cuenta de la variacion en los acuerdos para compartir el poder, las estrategias de legitimar asociadas,
asi como sus bases polftico-economicas. Este eje de comparacion adicional podrfa considerarse como
algo que trasciende la variacion ya reconocida en la complejidad politica vertical. Por ultimo, apli-
camos este marco teorico a nipliado a una consideracion breve de los cambios oreanizacionalcs que
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Gary M. Feinman y Linda M. Nicholas
ocurrieron entre los periodos Clasico y Postclasico en el Valle de Oaxaca, una transition asociada con
el decalmiento de la metropolis de Monte Alban y la reorganization regional que le siguio.
Marcos de interpretaciOn
Lo que conocemos hoy di'a como la concesion de Sahlins y Service (i960), integro de manera formal
los planteamientos neoevolutivos previos de Leslie White (1959) y Julian Steward (1949) -los cuales
parecen opuestos- en un marco integro enfocado tanto en la evolution general como en la especffica.
Desde el punto de vista de la aplicacion, este planteamiento guio la conceptualization y el entendi-
miento de la variation social para enfocarse en dos ejes de interpretation principales. En la aplicacion
de este marco, la mayor parte de la variation cultural es explicable como la extension o resultado de
tradiciones culturales regionales o historicas especfficas (la evolution especffica) o la consecuencia de
un cambio organizacional en la complejidad economica y social (la evolution general) (cuadro l).
Por supuesto, los elementos clave de este marco basico ya estaban establecidos antes de la
intervention de Sahlins y Service. Por ejemplo, los mismos dos ejes de variation clave daban forma a
los trabajos sinteticos precursores de Pedro Armillas (1957) y Eric Wolf (1959: 18-20). Las recopilacio-
nes posteriores de Kent Flannery y Joyce Marcus (1983), y de William Sanders y Barbara Price (1968)
tambien segufan un rumbo mas o menos semejante; los primeros al emplear los terminos de "evolu-
tion general" y "evolution divergente" para construcciones conceptuales semejantes, y los liltimos al
preferir la terminologfa de "grado" y "lfnea" (Sanders y Price 1968: 217-218), derivada de Carlton Coon
(1962), aunque se da el reconocimiento intelectual tambien a Sahlins y Service (i960).
En el espfritu de una revelation total, el autor principal tambien confiesa que su propia sfnte-
sis comparativa de tres regiones en el libro Ancient Mesoamerica (Blanton et al. 1993), de igual modo
segufa este marco basico en general. Asimismo, la mayorfa de las consideraciones comprehensivas
comparativas del mundo mesoamericano prehispanico y su diversidad cultural igualmente emplean
este marco (p. ej., Evans 2004; Matos 1994; Olive 1985). No pretendemos disminuir las distinciones
importantes que existen entre cada una de estas maneras de abordar un problema, aunque no se
puedan delinear de manera adecuada estas diferencias en este contexto (Blanton et al. 1993: 8-27).
Al mismo tiempo, es esencial destacar que la mayona de las sinopsis recientes desvinculan explfcita-
mente, y con razon, el concepto de la complejidad socio-economica de la idea de progreso o alguna
insinuation de que las vidas de la mayona de la poblacion necesariamente mejoraron una vez que las
sociedades alcanzaron una mayor escala o mayor organization jerarquica (Evans 2004: 54-55; vease
tambien Spencer 1997: 231-236). En otras palabras, en los trabajos mas recientes, se reconoce de modo
explicito que en cualquier region especffica, el curso del cambio cultural no sigue una direction pre-
destinada ni se mueve necesariamente a lo largo de un camino uniforme.
Ciertamente, nuestra cuestion central no es rechazar ni remplazar por completo este marco
que considera la variation cultural regional y la complejidad socio-economica como dos factores cen-
trales para explicar la diversidad y el cambio social. De hecho, durante 50 anos este marco basico
ha demostrado ser litil y tambien resistente. Sin embargo, como hemos propuesto anteriormente
(p. ej. Blanton y Feinman 1984), es necesario prestar mas atencion a la escala espacial y menos a
las taxonomfas sociales (Feinman y Neitzel 1984). Aquf proponemos una enmienda adicional a este
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Fig. 1. Regiones culturales de Mesoamerica y lugares mencionados en el texto.
marco, basada principalmente en datos empiricos. De manera mas especifica, necesitamos extender
este marco para que pueda explicar mejor las diferencias entre los Estados de Teotihuacan y los mayas
del Clasico, asi como tambien los sistemas socio-economicos del Clasico y Postclasico en el Valle de
Oaxaca (Fig. l). A nuestro parecer, ni las historias o distinciones culturales o etnicas ni los grados
amplios de complejidad socio-economica pueden dar cuenta adecuadamente de los ejes de diversidad
que vamos a presentar para cada uno de estos casos.
Una perspectiva comparativa de Teotihuacan y de los mayas del ClAsico
Para evaluar esta perspectiva teorica, podemos comparar la organizacion social y el liderazgo may a
con los de Teotihuacan. Este resumen es breve y nos concentramos en ciertos ejes o dimensiones de
contraste. Por supuesto, la variacion a lo largo de estos ejes comparativos es continua, aunque se hacen
contrastes entre estos dos casos a lo largo de cada dimension. Para aplicar este estudio comparativo,
nos basamos en resiimenes publicados y en si'ntesis ampliamente reconocidas por los especialistas que
han dirigido investigaciones en cada region.
Por mas de cuatro decadas, los arqueologos han estado perplejos sobre las causas de las dife-
rencias entre los Estados parcialmente contemporaneos en estas dos regiones mesoamericanas (cuadro
2) (p. ej., Willey 1962). En su libro de 1968, Sanders y Price (1968: 139-145) interpretaron la variacion
entre los mayas y Teotihuacan como algo que reflejaba de modo principal el tamano relativamente
mas pequeno y la organizacion menos jerarquica de los Estados mayas. De hecho, la mayoria de los
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Gary M. Ff.inman y Linda M. Nicholas
niesoaniencanistas estanan de acucrdo en que Teotihuacan entre los siglos IV y VII tuvo arquitectura
mas monumental y poblackSn mas grande, estuvo habitado mas densamente, y tal vez tuvo dominio
sobre un area y una poblacion macrorregional mayor durante mas tiempo que la mayoria de (si no es
que todos) los principales centros mayas. Sin embargo, en trabajos recientes Sanders (l98l) y otros (p.
ej., Freidel 1981; Marcus 1983a) ban afgiiido que las diferencias entre los mayas y Teotihuacan refleja-
ban mas factores que simplemente la variation en la complejidad organizacional. Regresaremos a esta
cuestion interpretativa mas adelante en esta section.
Tambien reconocemos que no es facil caracterizar la organization de los Estados y la autoridad
y poder. de los mayas del Clasico, ya que hubo muchos Estados mayas en este periodo y sus tamanos
e influcncia politica variaron a traves del espacio y del tiempo (p. ej., Marcus 1993; Martin y Grube
2000). No obstante, los puntos de contraste entre los mayas y Teotihuacan que subrayamos son, en
gran parte, reconocidos ampliamente y lo bastante generales como para pensar que se aplicarian a
la mayoria de los Estados mayas. Para tener claridad en la presentation, al comparar y contrastar
el gobierno, las estrategias de legitimation y la economia politica de Teotihuacan (ca. 300-650 d.C.)
con los centros o Estados mayas del Clasico tardio, destacamos cuatro ejes de variabilidad clave: la
concentration de poder, las bases de legitimidad politica, el caracter de la estratificacion economica,
asi como las bases economicas fundamentales de poder y de sociedad (vease Feinman 2001 para una
discusion previa).
El poder. Personajes especificos contra procesiones de individuos enmascarados
Tal vez el contraste mas ilustrativo entre estos dos Estados mesoamericanos prehispanicos es la impor-
tancia dada a personas nombradas entre los mayas del Clasico (p. ej. Mathews 1991) en comparacion
con las procesiones de figuras sin nombre enmascaradas, las cuales son comunes en los murales teoti-
huacanos. En varios sitios mayas los arqueologos y epigrafistas han podido reconstruir una secuencia
de lideres, con la interpretation de que el poder fue centrado en estos individuos y que se transfirio de
un h'der nombrado a su sucesor. La representacion del poder y probablemente la manera en que fue
detentado estuvieron en las manos de pocos individuos.
En contraste, las personas especificas no fueron centrales en la representacion de poder en
Teotihuacan. A diferencia de los mayas, se mostraron generalmente personajes prominentes sin rasgos
individualistas y mtichas veces en procesiones. Si hubo individuos con poder, su identidad se oculto
con mascaras (Sanders y Evans 2006: 266) y el poder no estuvo vinculado a sus identidades especifi-
cas. Lo mas probable es que este fue compartido o de alguna manera disperso (Manzanilla 1999: 111;
Mil Ion 1992: 340); lo manejaron colectivamente, es posible que representantes de segmentos sociales
diferentes. Como George Cowgill (1997: 152) ha supuesto, "la autoridad politica suprema pudo no...
haber estado fuertemente centrada en una sola persona o linaje "
Legitimidad. Lazos genealogicos contra coda corporativa
Los mayas del Clasico son bien conocidos por sus largos textos escritos, que muchas veces cuentan
historias de vida y hazanas de lideres especificos (Culbert 1991; Scheie y Miller 1986). Muchos de estos
textos se encontraron en grandes estelas esculpidas que tambien mostraban a los gobernantes en trajes
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PODER y dils1gualpad
muy adornados, a veces con coronas o tocados distintivos que senalan a la persona como el lider
(Scheie y Miller 1986: 113-114). La sucesion a veces era representada por el traspaso de este atuendo
simbolico del lider al sucesor. Claramente, el pasaje linear de poder a parientes verdaderos o ficticios
fue una justificacion clave de la posicion del lider.
Aunque los gobernantes mayas fueron legitimados por la retorica de ascendencia real, tambien
sirvieron como mediadores dinamicos de sus antepasados. La gente mesoamericana concebia a los
grandes arboles tropicales como el eje del mundo que mantenia el orden cosmico mediante la separa-
cion de la Tierra, el cielo y el inframundo (Kolata 1984). El arbol del mundo, como el nexo entre estos
niveles verticales que mantenian el orden del cosmos, fue apropiado de maneras diferentes por los
varios Estados mesoamericanos (Gillespie 1993). Pero fueron los lideres mayas del Clasico, en contraste
con muchos otros grupos mesoamericanos, quienes se hicieron representar y referenciar en textos
como grandes arboles (Freidel y Scheie 1988). Los gobernantes mayas del Clasico se percibieron como
conductos de las fuerzas sobrenaturales (Gillespie 1993; Scheie y Miller 1986). Este control excluyente
de las fuerzas sobrenaturales que mantenian la alineacion de los cosmos fue un elemento clave en la
legitimacion de poder.
Como Cowgill (1992: 207-208) ha escrito, "el cargo de gobernante mismo, o de jefe de Estado,
ha resultado ser algo curiosamente elusivo en Teotihuacan, en contraste con su alta visibilidad en
las inscripciones y monumemos mayas del periodo Clasico." No solo carecemos de los gobernantes
nombrados (Cowgill 1997; Hassig 1992: 198), sino tambien de textos que registren la ascendencia y las
relaciones matrimoniales, las hazanas militares o los eventos de ascenso al poder como tenemos para
los mayas. Pero en vista de sus vinculos con estos ultimos y con Oaxaca, los teotihuacanos claramente
estuvieron familiarizados con la escritura. Los varios medios que se usaron para escribir (piedra, cera-
mica, huesos grabados y murales pintados) estuvieron disponibles y fueron usados por los habitantes
de Teotihuacan, al igual que en otras partes de Mesoamerica. Es por esto que la ausencia de largos
textos escritos pareciera ser mas una decision o practica cultural que una circunstancia de preservacion
o de falta de innovacion.
En Teotihuacan cuando se representan personajes no parecen caracterizar a individuos espe-
ci'ficos, sino a personas en ciertas funciones o papeles (Cowgill 1997: 136; Pasztory 1992: 292). Los
si'mbolos de autoridad, tal como los tocados con borlas o las antorchas encendidas, estan presentes
pero no son sostenidos por personajes nombrados. Sin embargo, se piensa que las personas que portan
tocados tuvieron ciertos cargos o fueron miembros de alguna organizacion (Millon 1973). A veces los
individuos bien vestidos o asociados con simbolos poderosos aparecen en grupos, sin sus identidades
personales, por lo que la individualidad no fue esencial y a veces fue velada. Se destacaron mas los
actos que los actores (Cowgill 1997: 137).
Quedan muchas preguntas por resolver sobre la organizacion politica de Teotihuacan, aunque
tanto los ritos como la division en modulos parecen ser elementos importantes. Los ritos de redistri-
bucion y fertilidad presididos por sacerdotes son un tern a comun en el arte mural de Teotihuacan
(Pasztory 1992, 1997). Los templos y los lugares rituales eran numerosos. Al mismo tiempo, el caracter
modular de la arquitectum y el piano de la ciudad parecen'an proporcionar indicios en cuanto a su
integracion. Fue una ciudad dividida en cuadrantes por las calles principales, en la que una gran parte
de la poblacion habitaba en con juntos de muchos cuartos y varias familias. Todos estos conjuntos
fueron consrruidos mas o menos en con for mac ion con la'orientacion canon ica de Teotihuacan de
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Gary M. Fkinman y Linda M. Nicholas
15.5 grades ai este del none geografico. Estos conjuntos eran variables internamente y se diferencia-
ban uno de otro por su tamano y elaboracion arquitectonica. No obstante, todos compartian una
configuracion semejante y tuvieron su propio espacio ritual. El arte de Teotihuacan tambien muchas
veces representaba los cuatro cuadrantes mundiales, constituyendo el mundo completo. En vez de
una integracion mediante un personaje especifico, parece que en la organization de Teotihuacan los
segmentos sociales fueron integrados mediante ritos, de simbolos iconicos, de creencias compartidas y
de un modo de gobierno mas colectivo en el cual el poder no fue conferido completamente a un solo
individuo. La production adyacente a la Piramide de la Luna de objetos de obsidiana asociados con
la guerra, el sacrificio y liquidos (sangre o agua) demuestra el uso de simbolos empleados de manera
amplia para expresar el poder (Carballo 2007). Vale la pena mencionar que es mas facil definir consen-
sual mente las tumbas y los palacios reales en los centros de los mayas del Clasico que en Teotihuacan
(vease Feinman 2001: 163-166).
Designaldad. Presentation ostentosa contra niveles de acceso
Los gobernantes y la elite de los mayas muchas veces fueron conmemorados profusamente tras su
muerte y enterrados en tumbas elaboradas (Jones 1991; Ruz Lhuiller 1973) con bienes exoticos, raros
y muy bien hechos (p. ej., Sharer 1994: 163-164). Muchos de estos objetos estaban asociados con el
adorno personal que corresponde a la ostentation de los gobernantes representados en el arte de los
mayas del Clasico. Asimismo, en la mayoria de los centros de los mayas del Clasico, los arqueologos
han identificado palacios y conjuntos de la elite (p. ej., Christie 2003; Harrison y Andrews 2004;
Inomata y Houston 2001), los cuales eran mas elaborados y distintos en su trazo que los conjuntos de
patio donde residia la mayoria de la poblacion, que eran mas pequenos y mucho mas sencillos.
En cambio, en Teotihuacan no se han encontrado entierros reales evidentes. A pesar de la
construction arquitectonica no residencial en una escala monumental que era inexistente en los cen-
tros de los mayas del Clasico, los arqueologos todavia no estan de acuerdo si hubo un palacio de un
gobernante dinastico en Teotihuacan (vease Cowgill 1983; Flannery 1998; Sanders y Evans 2006).
El analisis comparativo de contextos mortuorios de los conjuntos residenciales en Teotihuacan ha
ilustrado que las diferencias en objetos entre los entierros dentro del mismo conjunto fueron mayores
que entre los entierros de conjuntos diferentes (Manzanilla 1997a; Sempowski 1987; Sempowski y
Spence 1994). Cada conjunto incluia enterramientos tanto con riqueza como con escasez de bienes.
Al mismo tiempo, los estudios de la distribution de la riqueza y de objetos de estatus en Teotihuacan
han mostrado que los bienes exoticos y muy bien hechos no estuvieron restringidos a la parte central
de la ciudad ni a algiin sector especifico (Cowgill 1992). Por eso, si bien habia desigualdades entre los
mayas del Clasico al igual que en Teotihuacan, las representaciones ostentosas en la vida y la muerte
y las distinciones muy marcadas en el acceso a objetos portatiles de riqueza y valor parecen ser mas
caracteristicas de los mayas.
Bases economicas. Redes de riqueza contra economia de bienes bdsicos
Un aspecto clave de la dinamica poh'tica de los mayas del Clasico fue formado por las interrelaciones *
entre las familias gobernantes en los centros principales. Segiin las interpretaciones textuales que
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poder y desigualdad
presentan aspectos detallados de las relaciones entre gobernantes especfficos, estas redes de conexio-
nes fueron las bases del matrimonio entre la elite y sus alianzas polfticas (p. ej., Marcus 1993; Martin
y Grube 2000; Sabloff 1986). Muchos sitios estaban situados estrategicamente a lo largo de rfos y
rutas de intercambio naturales. El intercambio de productos valiosos, incluyendo sal, cacao, concha,
jade, ceramica policromada y textiles a traves de la region maya quiza se realizo por estas redes de
conexiones entre sitios. Tricia McAnany (1993: 74) ha argiiido que la transferencia de estos productos,
principalmente objetos acabados, muchas veces sirvio para simbolizar y mostrar el poder social. Estos
intercambios tambien habrfan solidificado los vinculos entre los lfderes contemporaneos y los centros
que rigieron (Graham 2002: 402).
En el mundo de los mayas del Clasico, la produccion elitista de bienes suntuarios estaba ligada
a las casas reales (Millar 1993) y hasta los elaboraban los propios miembros de la familia (Emery y
Aoyama 2007). La produccion, el intercambio y la posesion de tales objetos valiosos por individuos de
alto estatus no fue la unica caracterfstica de la economfa de los mayas del Clasico. Sin embargo, fue
un rasgo importante que caracterizaba la conectividad entre Estados de ese mundo.
En contraste, la economfa politica de Teotihuacan parece haber estado mas concentrada en
la produccion agraria, la explotacion de obsidiana (una materia prima que se encuentra relativamente
cerca), y el trabajo invertido en la infraestructura (edificios monumentales, la planificacion urbana, y
el manejo de agua) (Manzanilla 1997b; Sanders y Santley 1983). El tamano y la densidad de la pobla-
cion de Teotihuacan, asf como el gran hincapie en los ritos de fertilidad, senalan que la produccion
de los bienes basicos debio haber sido el enfoque clave de esta economfa. Se reconoce que es dificil
determinar el alcance de las diferencias entre estas dos economfas prehispanicas, pero pensando en
los terminos de Terence DAltroy y Timothy Earle (1985), la de Teotihuacan parece mas semejante a
su idea de una economfa de bienes basicos, mientras que la de los mayas del Clasico se parece mas a
la economfa de bienes de prestigio o riqueza.
Es importante senalar que las diferencias mencionadas en la manera de compartir, legitimar
y de representar el poder, asf como los modos de desigualdad y las bases economicas, no son con-
secuencia simplemente de la complejidad polftica. Teotihuacan era mas grande y monumental que
cualquier centro de los mayas, pero el poder no fue concentrado en un solo lfder, la escritura no estaba
tan desarrollada, y la distribution y presentation de riqueza parece haber sido mas uniforme que entre
los mayas. Asimismo, ni la afiliacion cultural ni la etnicidad parecerfan ser explicaciones completa-
mente adecuadas para estas diferencias, ya que la organizacion de los mayas del periodo Postclasico
carecfa de monumentos individualizados y dinasticos tan caracterfsticos del periodo Clasico anterior
(p. ej., Cobos 2007; Grube 1994). El contenido de los textos de los mayas del Postclasico diferfa de los
del Clasico. Aun la arquitectura monumental del Postclasico es indicativa de cambios significativos
en la organizacion social. Es dificil concluir que los pat rones descritos para los mayas del Clasico son
una manifestacion directa de su ser maya, ya que la organizacion de los mayas del Postclasico no se
conformaba con estos patrones. En otras palabras, ninguna dimension interpretativa del marco expli-
cativo de Sahlins y Service parece poder dar cuenta de las diferencias entre Teotihuacan y los mayas
del Clasico. Asf pues, ^existirfan otras perspectivas complementarias para ayudarnos a explicar estas
diferencias?
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Gary M. Ff.inman y Linda M Nicholas
estrategias de l1derazgo de tipo corporativo o excluyente.
Una perspectiva para entender la variaciOn y el cambio social
Es interesante que, aunque las premisas basicas de la reconciliacion de Sahlins y Service han guiado
las investigaciones arqueologicas por decadas, esta perspectiva ha tenido mucho menos repercusion
en otras disciplinas que estudian sociedades complejas. Por eso, vale la pena extender nuestros hori-
zontes teoricos para ver si hay patrones transculturales en la organizacion de Estados que podrian ser
utiles para entender la variacion ya mencionada entre Teotihuacan y los mayas del Clasico. Para este
objetivo, nuestros colegas y el autor principal (Blanton etal. 1996) previamente han definido un conti-
nuo entre dos modos practicos de organizacion politico-ecoiiomica, o estrategias de liderazgo: el tipo
"corporativo" y el tipo "red" o "excluyente" {corporate y network o exclusionary) (Fig. 2). Al contrastar
estos patrones o estrategias, fuimos influenciados no solamente por los anteriores analisis sinteticos,
como los de Colin Renfrew (1974), quien comparo los cacicazgos orientados al grupo y los enfocados
en individuos, sino tambien por diferencias empiricas, como las ya discutidas.
La idea clave de la discusion aqui esta menos enfocada en la lista de caractensticas que fueron
delineadas en nuestro articulo original en Current Anthropology (Blanton et al. 1996) y hace mayor
hincapie en la concentracion relativa de poder gobernante, su legitimacion y las bases economicas
(cuadro 3). Lo que nos interesa es que en otros analisis comparativos de sociedades complejas, los
eruditos estan encontrando patrones semejantes al contraste que definimos entre Teotihuacan y los
mayas del Clasico. Por ejemplo, Leonid Grinin (2003, 2004), investigador ruso que estudia el mundo
clasico del Mediterraneo, ha notado independientemente que las democracias tempranas fueron
caracterizadas por una participacion politica mas amplia, grados de estratificacion socio-economica
menos marcados y un enfoque menos fuerte en un solo lider.
estados jerarquicos
estrategia
tipo
excluyente
estrategia
tipo
corporativo
grupos igualitarios
Fig. 2. El continue entre dos modos practicos de organizacion poh'tico-economica -la estrategia tipo excluyente y la estrategia
tipo corporativo- trasciende la variacion ya reconocida en la complejidad politica vertical.
140
poder y desigualdad
Asimismo, la asociacion positiva entre la participation poh'tica alta y la igualdad economica
relativa tambien ha sido notada en un estudio rransnacional amplio (Russett 1964) y en una muestra
etnografica transcultural grande (Ember etal. 1997). Es significativo que estos patrones^son visibles en
muestras sincronicas de tiempos mas recientes, ya que los factores como desigualdad relativa en ingre-
sos reflejan historias intergeneracionales largas en la creation y la rransferencia de riqueza en contextos
historicos espetificos. Igualmente, modelos matematicos dirigidos de manera principal a sociedades
contemporaneas por el economista Daron Acemoglu (2005; Acemoglu y Robinson 2006; Acemoglu
et al. 2004) ilustran que los ejecutivos poderosos que confTan en conexiones personales para intensifi-
car su propio poder, tienen ventajas en los contextos ya caracterizados por desigualdades de ingresos
marcados. En otras palabras, por medio de las ciencias historicas y sociales (vease tambien Blanton y
Fargher 2008; Levi 1988), los investigadores han reconocido que el poder excluyente enfocado en un
solo ejecutivo fuerte tiende a estar asociado con disparidades en la riqueza y los patrones de legitima-
tion que hacen hincapie en el individuo y en sus redes de conexiones personales.
Estas perspectivas de estudios de diferentes sociedades complejas son provocativas, ya que
ilustran que la variacion entre Estados puede tener ciertas caracteristicas estructurales (o patrones en la
variacion) que tienen aplicabilidad amplia en espacio y tiempo. Por supuesto, tales patrones se mani-
festarian de maneras distintas, como pasa en sociedades complejas con niveles de complejidad jerar-
quica semejantes. No obstante, la co-ocurrencia de poder politico concentrado (y el comportamiento
asociado de destacar al individuo), la estratificacion socio-economica marcada, y el hincapie en activi-
dades economicas basadas en el intercambio (el flujo de bienes) en vez de la produccion basica, pueden
tener una importancia mas amplia. Si estos estudios en conjunto sirven para demostrar patrones de
variacion repetidos en Estados que no corresponden explfcitamente a grados amplios de complejidad
organizativa, entonces puede ser litil tener un nuevo marco comprehensivo para analizar y explicar la
variabilidad en los Estados. Tal vez valga la pena considerar que la variacion entre Estados diferentes
no se debe completamente ni a trayectorias historicas linicas ni a factores idiosincrasicos propios de
cada cultura. De modo especifico, proponemos que hay una relation transcultural mas amplia entre
compartir el poder, los modos de liderazgo y legitimacion menos personalizados, las distribuciones y
presentaciones de riqueza menos ostentosas y la importancia mas fuerte dada a la infraestructura y la
produccion basica. Alternativamente, el poder mas excluyente tiende a ocurrir de manera conjunta
con la riqueza mas concentrada, la dependencia en redes o conexiones personales (muchas veces extra-
regionales) y las presentaciones que subrayan al individuo.
Reconsiderando la transiciOn Clasico-PostclAsico en el Valle de Oaxaca
Los cambios que ocurrieron durante la ultima mi tad del primer milenio de nuestra era en el Valle de
Oaxaca ofrecen la oportunidad de considerar la utilidad interpretativa de los patrones de variacion
en organizacion social ya mencionados en comparacion a otras perspectivas interpretativas existentes.
Mas importante, nos dan la oportunidad de evaluar algunos de los otros factores detras de la tran-
sicion de una economia politica mas corporativa dominada por Monte Alban hacia la organizacion
> diferente que caracterizo el periodo Postclasico en esta region y sus alrededores. De alguna manera, los
cambios en organizacion entre el Clasico medio y el Postclasico tard 10 fueron grandes, tan evidentes
141
Gary M. Fkinman y Linda M. Nicholas
arqueologicamente que los importances estudiosos (Alfonso Caso, Ignacio Bernal, John Paddock) que
trabajaron en esta region a mediados del siglo xx, hablaron de un rernplazo de poblacion o cultura,
tambien conocido como la "invasion mixteca" (Bernal 1965a; Caso y Bernal 1965; Caso et al. 1967;
Paddock 1966).
Gracias al esfuerzo de estos investigadores de mediados de siglo, se documentaron muchos
de los cambios claves del Clasico al Postclasico en Oaxaca. Ellos tambien notaron influencias claras
del estilo mixteco en el valle durante el periodo Postclasico, lo cual es mas visible en la decoracion
de vasijas de ceramica especificas y en el estilo de los codices y murales arquitectonicos, tal como en
Mitla (Bernal 1965b). Sin embargo, decadas de investigacion han planteado preguntas importantes
tocantes a algiin tipo de rernplazo de la poblacion de escala grande. En la region mixteca, estudios
recientes evidencian que tambien hubo cambios importantes en la organizacion y en los patrones de
asentamiento entre el Clasico y el Postclasico (Balkansky et al. 2000), por lo que la epoca Postclasica
en el Valle de Oaxaca no fue solo el resultado de la imposicion en el valle del patron mixteco que ya
existia en el periodo Clasico. Tambien, la ceramica postclasica en el valle siguio siendo principalmente
de pasta gris, continuando la tradicion alfarera que habia estado presente en el valle por mas de un
milenio (Feinman et al. 1989). Si acaso hubo un rernplazo demografico durante el Postclasico, enton-
ces -ipor que mas de 95% de los hablantes indigenas en el valle hoy dia hablan zapoteco?
Si dejamos a un lado la etnicidad por un momento, los cambios en el valle entre el Clasico
medio y el Postclasico tuvieron las caracteristicas del cambio desde una organizacion mas corporativa
hacia una mas de tipo excluyente. El Valle de Oaxaca fue dominado por Monte Alban durante el
Clasico medio, donde habia un esfuerzo mayor en construcciones monumentales, incluyendo una
plaza central muy grande. Monte Alban fue el centro mas grande y monumental que cualquier otro
sitio en la region hasta mediados del periodo Clasico. Es importante senalar que antes de finalizar el
periodo Clasico (la fase Monte Alban III B/ IV tardia), hubo pocas representaciones de lideres en el
Valle de Oaxaca y las manifestaciones materiales de poder y posicion eran mucho menos elaboradas
de lo que llegaron a ser durante el Postclasico tardio. Las urnas funerarias que son tan representativas
de los zapotecos del periodo Clasico muchas veces ilustran personas llevando la mascara y el traje del
ser sobrenatural Cocijo (Fig. 3) (Marcus 1983b).
Hoy dia parece que para el Clasico tardio empezaron a ocurrir cambios importantes. Las
piedras labradas comenzaron a representar a parejas reales, mientras que antes se enfocaron en temas
militares y fueron erigidas en contextos piiblicos (Fig. 4). Estas piedras mas pequenas o representacio-
nes parecidas en estuco (como en Lambityeco [Lind 2003]) y las fachadas de tumbas pintadas (como
en Suchilquitongo) fueron instaladas en por lo menos ocho o diez asentamientos a traves de la region
(incluyendo Monte Alban) (Urcid 2003; Urcid et al. 1994). Estas piedras, que a veces se conocen como
registros genealogicos (Marcus 1992), generalmente fueron ubicadas en asociacion con tumbas en
palacios donde solo un segmento muy pequeno de la poblacion pudo verlas. La ereccion de piedras
que glorifican a grupos diferentes de antepasados reales nombrados, en un numero significativo de
asentamientos en todos los brazos del Valle de Oaxaca, quiza representa un paso clave en la hegemo-
nia menguante de Monte Alban. Es importante notar que estas piedras no solamente nos dicen que
los diferentes asentamientos en el valle reclamaban a sus propios antepasados fundadores, sino que
la documentacion de estas lineas de origen fue un elemento importante de la legitimacion. Tambien
142
3 cm
Fig. 3. Urna funeraria con mascara de Cocijo, encontrada durante excavaciones en Ejutla de Crespo, en el brazo sur del Valle de
Oaxaca (fotografia por Linda Nicholas).
evidencian que las conexiones personales o de parientes y los matrimonios de estos lideres se habian
convertido en la base del poder (Urcid et al. 1994).
Aunque las piedras genealogicas del periodo Clasico tardio dejaron de ser erigidas, el lide-
razgo del Postclasico en Oaxaca tambien dependio de lirteas de origen y relaciones matrimoniales (p.
ej„ Marcus 1992: 286-288), que estan documentadas en arte del estilo codice. La region fue dlvidida
en Estados mas chicos, mas o menos equivalentes, cuyo poder e influencia al parecer cambio a traves
del tiempo (Kowalewski et aL 1989). Las redes de conexiones economicas y poh'ticas se extendieron
mucho mas alia del Valle de Oaxaca propiamente (Kowalewski et al. 1983), dando cuenta de la fuerte
presencia de estilos mixtecos y hasta de gobernantes mixtecos en la region. En la vida y la muerte
(p. ej., la tumba 7 de Zaachila), los complejos de riqueza y los adornos elaborados asociados con los
lideres del periodo Postclasico sobrepasaban cualquier complejo conocido del Clasico (p. ej., Caso
1969; Gallegos 1978).
Los Estados en el Valle de Oaxaca del periodo Postclasico parecen haber sido mas peque-
nos y menos monumentales que Monte Alban, el centro anterior. Sin embargo, en publicaciones
previas basadas principal men te en los hallazgos de los recorridos regionales de los patrones de asen-
tamiento, Stephen Kowalewski y Laura Finsten (1983) sugirieron que las disparidades en riqueza es
probable fueran mas grandes. Es indudable que las redes de informacion y de intercambio regional y
extra-regional se incrementaron en importancia durante el periodo Postclasico (Feinman 1997: 36-37;
Kowalewski et al. 1989; Pohl 2003).
143
Fig. 4. Rcgistro genealogico, Santiago Matatlan, Oaxaca (dibujo por Jill Seagard).
CONSIDERACIONES finales
Aunque este resumen es breve y preliminar, ilustra que los cambios que ocurrierori entre el Clasico
y el Postclasico en el Valle de Oaxaca obedecen a las transformaciones de una organizacion corpora-
tiva hacia otra de tipo mas excluyente a lo largo de los ejes que hemos presentado. Por supuesto, este
reconocimiento por si solo no explica esta transicion ni nos dice cual fue la causa de este cambio.
Entonces, ^que hemos aprendido?
Si bien el catalizador inicial para la transicion Clasico-Postclasico en el Valle de Oaxaca puede
estar en la disminucion y el colapso final de la hegemoma de Monte Alban sobre la region, que empezo
en la parte tardi'a del periodo Clasico, este analisis puede ayudarnos a entender por que los varios
cambios que caracterizan esta transicion en el valle ocurrieron en la manera y las direcciones en que
sucedieron. En otras palabras, los patrones de variacion que hemos notado entre el poder excluyente,
las redes de conexiones personales, la legitimacion basada en lineas de parentesco, los crecimientos
marcados en desigualdad, y las economias basadas en riqueza (al igual que sus alternativas) propor-
cionan una nueva perspectiva sobre los probables vmculos causales entre distintos ejes o dimensiones
de cambio social. Empezando con la debilitacion de Monte Alban y la importancia creciente de los
Estados mas pequenos basados en areas del valle mas restringidas, hubo una transicion hacia modos
de organizacion en los que la autoridad llego a estar mas enfocada en individuos poderosos que legiti-
maron su posicion por lineas de parentesco y redes de conexiones personales. Estos cambios surgieron
a finales del Clasico, un tiempo cuando no hay indicios del estilo ni presencia de los mixtecos en el
valle. Estas transformaciones ocurrieron en sitios que fueron ocupados por mucho tiempo, al menos
144
poder y desigualdad
desde el principio del Clasico, o anres, en la sombra de un Monte Alban que se debilitaba, y en un
tiempo cuando el material cultural de la region indisputablemente pertenecia a la tradicion zapoteca.
El uso e importancia simbolica de las urnas zapotecas siguieron, aunque su produccion ceso pronto.
En resumen, y regresando a los tern as mas generales, los antropologos por mucho tiempo
han tratado de responder al llamado de Boas y entender la diversidad y cambio social por medio de
la biisqueda y examen de variacion en patrones. Ha sido nuestra practica general interpretar estos
patrones por medio de dos ejes o marcos mayores: las afiliaciones etnicas o culturales y los amplios
patrones o estadios (por ejemplo banda, tribu, cacicazgo y Estado) asociados con los grados o niveles
de complejidad jerarquica vertical. La utilidad de estas perspectivas sobre la variacion en patrones
ha sido documentada, especialmente cuando no son aplicadas de modo demasiado rigido ni en una
manera tipologica estricta. Pero estas dos perspectivas interpretativas juntas han sido insuficientes
para explicar aspectos importantes de cambio y diversidad social. Aqui hemos propuesto una tercera
perspectiva o dimension sobre la variacion en patrones sociales, que se enfoca en los diferentes medios
horizontales o de integracion mediante los cuales las sociedades son gobernadas politicamente o estan
vinculadas de manera economica. Desde nuestro punto de vista, la consideracion de esta tercera
perspectiva interpretativa sobre la variacion social aumenta nuestro entendimiento de la variacion y
cambio, asi como tambien proporciona vinculos teoricos mas fuertes a los investigadores que estudian
sociedades complejas y sus variaciones en distintos continentes y epocas.
Cuadro 1. Periodificaciones tradicionales para Mesoamerica
Steward (1948) Willey y Phillips (1955) Armillas (1957) Matos (1982) Service (1962)
Imperio y conquista
Floreciente regional Postclasico Clasico Civilizaciones mesoamericanas y andinas Sociedades agricolas militaristas estatales Estado
Evolutivo regional Evolutivo basico Formativo Preformativo Protoagncola Sociedades agricolas igualitarias cacicazgo
Principios de agricultura basica Arcaico tribu
Preagricola Litico antiguo Preagricola Sociedades de cazadores-recolectores banda
145
Cuadro 2. Ejes de variation entre ios mayas y Teotihuacan
Poder
Legitimidad
Desigualdad
Bases economicas
Los mayas del Cldsico
Personajes espedficos
Lazos genealogicos
Presentation ostentosa
Redes de riqueza
Teotihuacan
Procesiones de individuos enmascarados
Coda corporativa
Grados de acceso moderados
Produccion de bienes basicos
Cuadro 3. Tendencias basicas de las estrategias de tipo excluyente
y tipo corporativo (lista original en Blanton etal. 1996)
Excluyente
Riqueza concentrada
Poder individual
Consumo ostentoso
Objetos de prestigio
Relaciones de patrones y clientes
Especializacion ligada a casas reales x
Redes de riqueza
Entierros reales ostentosos
Sistemas de parentesco lineales
Poder heredado por glorification personal
Adorno de la elite ostentoso
Glorificacion del individuo
Corporativo
Distribuciones de riqueza mas uniformes
Arrcglos de poder compartidos
Grados de acceso moderados
Control de conocimiento, coda cognitiva
Sistemas de labor corporativos
Enfasis en la produccion de alimentos
Economia de bienes basicos
Espacios rituales monumentales
Organization segmentaria
Poder basado en afiliacion con el grupo
Simbolos del cargo
Preocupacion amplia por fertilidad y lluvia
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